domingo, 27 de enero de 2008
NI EN CINCO NI EN CIEN
Qué más da el tiempo, si todo sigue igual, si todo seguirá igual. Un mes más tarde y mis lágrimas se mezclan con lágrimas ajenas que ocultan las sonrisas puras de seres que se asemejan a nosotros pero que nunca sabremos si tienen algo que ver con nuestros ancestros. Amor y lamentos, amor y gemidos, amor y deseos desenvueltos. Quién me enseñó la palabra Amor sin tener idea de lo que aquello significaba. Ahora mi mesa seguirá igual de revuelta como cuando mi mente la revolvía. Porque la mente maldita ahoga mis ilusiones como las crea. ¿Y qué más da? Si no soy más que una marioneta en este bodevil de tercera.
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