domingo, 18 de noviembre de 2007

OTRO COLOR

Cuando todo adquiere otro color, el propio tono de tu piel tiende a mezclarse en la caótica paleta del pintor. El cuerpo se deshace de la escala de grises y ocupa otras sombras más acogedoras. El espacio empieza a hacerse amigo de tu alma y se deja ocupar sin temblores ni ansiedades. Mi respiración se vuelve más sosegada y mis ojos parpadean ya con signos de complicidad. El entorno gris se convierte en tu patio de recreo y lo que acontece delante de tí empieza a convertirse en algo fascinante.